martes, 27 de octubre de 2020

COMIC


 

Años ochenta, extrarradio de Barcelona. La España de la transición está lejos de ser un paraíso para los hijos de la clase obrera: violencia, pobreza, drogadicción, los vestigios de una dictadura que se resiste a desaparecer y que sabe adaptarse rápidamente a las nuevas reglas... Pero también la música rock, los colegas, las primeras fiestas, borracheras, y sobre todo la pasión por el dibujo, transformado para el joven Jaime en una auténtica arma de supervivencia y el instrumento con el que alcanzar sus sueños.

Jaime Martín nos narra a través de sus vivencias personales la historia de nuestra joven democracia, desde la muerte del dictador Franco hasta el estallido implacable de la crisis financiera de 2008. Un cómic duro y luminoso que no teme posicionarse políticamente para denunciar las injusticias de nuestro sistema.

COMIC


 

Una lectura divertida de todas nuestras decepciones y desilusiones. La burbujita que protagoniza estas viñetas nos enseñará que no todo es tan malo como parece. Siempre hay lugar para la risa.
¡Oh no!de Alex Norris nace de una webcomic en la que el ilustrador retrata en forma de viñetas todo tipo de decepciones: de las más pequeñas e insignificantes a las más trascendentales. Alex Norris recrea las situaciones de forma directa y potente pero siempre acompañadas de un tono cómico y sencillo. Imágenes donde en ocasiones la ingenuidad primará, invitándonos a reflexionar y a preguntarnos por vivencias tan comunes que llegan a parecer absurdas. Las tiras de Alex Norris capturan la inmediatez de las redes sociales, con ese eslogan que ya se ha hecho viral: ¡Oh no! Este libro reúne las viñetas más explosivas del autor. Una colección que va de lo más divertido a lo más desgarrador. Un libro ideal, tantopara los que ya conocían a esta burbuja afligida, como para los recién llegados. Porque todos nosotros somos en realidad la burbujita que protagoniza estas viñetas.

COMIC


 

Iñaki Zubizarreta, ex jugador de baloncesto y con un físico portentoso, sufrió la dureza del bullying durante su escolarización. Su altura y fuerza física no sirvieron para nada ante la manada de los acosadores, que lo llevaron al borde de la muerte. Todos somos vulnerables. Esta historia real está guionizada por Fernando Llor y dibujada por Miguel Porto, ante la supervisión de Iñaki, la imagen en España de quienes luchan contra esta lacra.

COMIC


 

EL GUIONISTA FELIPE HERNÁNDEZ CAVA FIRMA JUNTO AL DIBUJANTE MIGUEL NAVIA UNA OBRA QUE INVITA A MIRAR LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA DESDE DIVERSOS ÁNGULOS.

Estampas 1936 agrupa un ramillete de historias que discurren en los primeros compases de la Guerra Civil. Piezas de un mosaico cuyas formas se revelan a medida que avanza la lectura. Los republicanos sitiados de Madrid, las fuerzas golpistas, los agentes secretos, los extremistas de ambos bandos, los corresponsales extranjeros, las tropas marroquíes del ejército de Franco, campesinos, terratenientes, mendigos, mujeres, niños y, en general, las víctimas de los muchos bandos que emergieron al estallar el conflicto pueblan las páginas de este preciso artefacto narrativo que posa su mirada en los anónimos, los arrastrados por la Historia.

Felipe Hernández Cava (Premio Nacional de Cómic por Las serpientes ciegas) y Miguel Navia (Gran Vía, Chueca) nos ofrecen con esta propuesta gráfica una detallada y ambiciosa aproximación a un tiempo que a estas alturas deberíamos examinar sin sectarismos.

sábado, 10 de octubre de 2020

LAS PALABRAS DE FULGENCIO

 

                                                              ZARAMPLÍN

Sustantivo masculino. Esta palabra es de uso coloquial se dice a una persona frangollón, chapucero, inhábil, inepto, torpe, remendón, incapaz, chafallón, chambón, desmañado, incompetente y poco arte, habilidad o destreza en una profesión, trabajo, oficio, quehacer o alguna actividad especial. Despreciable, pelagatos, pobretón, mísero, paria o pinchaúvas.

Es curioso como las definiciones pueden ser mucho más duras que lo que sugiere el sonido de las palabras. En mi mente zarramplín suena a cariñoso. A la condescendencia con que un padre miraba al hijo que va con él a aprender las labores del campo o de un oficio.

Estas son las reflexiones de un periodista de La verdad de Murcia sobre la palabra que traemos hoy:

Situada en la última vuelta del diccionario, junto a términos tan huraños y desapacibles como los de la familia de ´zarrapastroso´, si le acercamos el oído nos sonará a vocablo entretenido y juguetón, que nos inquieta con su inicio brusco y arrastrado, pero acaba con un alegre y nítido plin que lo abre a la imaginación. Oyéndolo, nos preguntamos si no será ´zarramplín´ nombre aplicable al niño inquieto y manifacero que corre, salta y todo lo toca, pero con una gracia juguetona que encanta a padres, abuelos y demás familia. Pero tampoco desdeñamos que dé nombre al contorsionista, volatinero o payaso que alegra con su animado trajín la función del circo. Y no nos extrañaría que fuera el joven despreocupado y bohemio, un tanto pícaro, que alegra las fiestas, trabaja poco y con menos se mantiene, aunque lo encontramos en todas las salsas.
Pero abandonemos toda esperanza porque, si lo examinamos bien, nada de este espíritu desenfadado y lúdico encontramos dentro de ´zarramplín´. Bajo su son cantarino está el pelagatos, el pobre diablo, el donnadie que a nadie hace gracia y nadie lo considera ni lo acoge. Y si no hay bastante con esto, vemos cómo cuelga la etiqueta de ´zarramplín´ sobre el hombre patoso y chapucero, que muestra escasa habilidad en su profesión u oficio. Y finalmente, notamos que las obras del tal son, naturalmente, ´zarramplinadas´, chapuzas y ocurrencias sin pies ni cabeza, que poco agradan.
Vean, pues, que del dicho al hecho a veces media un gran trecho; aunque a nosotros plin, porque no.

martes, 6 de octubre de 2020

LAS PALABRAS DE FULGENCIO

 

DIÁSPORA

Ésta no es de tierras de Fulgencio pero si de su alma mater, la Universidad de Salamanca ya que queda patente su filiación griega.

Es un término que tiene su origen etimológico en el griego, ya que es fruto de la suma de dos componentes de dicha lengua:
-El prefijo “dia-”, que puede traducirse como “a través de “.
-El sustantivo “spora”, que es sinónimo de “semilla” o de “siembra”.

Se conoce como diáspora a la disgregación o el éxodo de los integrantes de una comunidad que deben abandonar su tierra de origen. La acepción original del término estaba vinculada a la dispersión de los judíos fuera de Israel. Sin embargo, la noción puede aludir a lo que sucede con cualquier grupo religioso o étnico cuyos miembros se vieron forzados a dejar su sitio de procedencia.   La diáspora judía se desarrolló en diferentes etapas históricas. El primer exilio tuvo lugar en 586 antes de Cristo: en ese entonces, el rey babilónico Nabucodonosor II logró conquistar el Reino de Judá y llevó a los dirigentes judíos a Babilonia. Luego hubo otras diásporas hasta que en 1948 se estableció el Estado de Israel; desde entonces, todos los judíos tienen la posibilidad de regresar a su tierra.

De la misma manera, dentro de la historia universal no podemos pasar por alto lo que se conoce como diáspora sefardí. Bajo este término se hace referencia al momento en el que los judíos fueron expulsados de España en el año 1492 por orden de los Reyes Católicos. El hecho de que en ese momento a la península ibérica se la considerara la Sefarad Bíblica por parte de algunos judíos hizo que se les conociese por el nombre de sefardíes.

En aquel entonces la mayoría de los judíos que fueron citados por los mencionados monarcas se marcharon al vecino país de Portugal así como también al reino de Navarra, al norte de África e incluso a ciertos estados de Italia. No obstante, tanto de Portugal como de Navarra acabaron siendo expulsados poco tiempo después y muchos de ellos eligieron como destino los Países Bajos.

La decisión tomada por los reyes Isabel y Fernando tenía su origen en una iniciativa de la Inquisición, al frente de la cual se encontraba el inquisidor Tomás de Torquemada. El documento que estableció esa expulsión se dio a conocer de forma pública en abril de 1492 y fue redactado por aquel.

En los tiempos en los que estamos la palabra me ofrece la reflexión por significado sinónimo a exilio o inmigración. La diáspora lo es un desplazamiento obligado de un grupo por razones culturales o étnicas, el exilio por razones políticas o religiosas y la emigración por económicas. Parece que las últimas tienen menos glamour pero me temo que el glamour es lo que menos interesa a los desplazados por la razón que sea.

LITERATURA CONTEMPORÁNEA

 


                                          EDITORIAL TUSQUEST  560 PP.

En 1954, el joven psiquiatra Germán Velázquez vuelve a España para trabajar en el manicomio de mujeres de Ciempozuelos, al sur de Madrid. Tras salir al exilio en 1939, ha vivido quince años en Suiza, acogido por la familia del doctor Goldstein. En Ciempozuelos, Germán se reencuentra con Aurora Rodríguez Carballeira, una parricida paranoica, inteligentísima, que le fascinó a los trece años, y conoce a una auxiliar de enfermería, María Castejón, a la que doña Aurora enseñó a leer y a escribir cuando era una niña. Germán, atraído por María, no entiende el rechazo de ésta, y sospecha que su vida esconde muchos secretos. El lector descubrirá su origen modesto como nieta del jardinero del manicomio, sus años de criada en Madrid, su desdichada historia de amor, a la par que los motivos por los que Germán ha regresado a España. Almas gemelas que quieren huir de sus respectivos pasados, Germán y María quieren darse una oportunidad, pero viven en un país humillado, donde los pecados se convierten en delitos, y el puritanismo, la moral oficial, encubre todo tipo de abusos y atropellos.

Esta es la última entrega de sus particulares Episodios nacionales: Episodios de una guerra interminable. Los otros cuatro episodios son: