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lunes, 21 de marzo de 2022

IDIOSINCARSIA

                                    IDIOSINCRASIA 

Del gr. ἰδιοσυγκρασία idiosynkrasía 'temperamento particular'.

1. f. Rasgostemperamentocarácteretc., distintivos y propios de un individuo o de una colectividad.

Las esdrújulas son traicioneras y eso le ha pasado a esta palabra que tiene muchas variantes erróneas

ideosincracia, ideosincrasia.

domingo, 12 de septiembre de 2021

LAS PALABRAS DE FULGENCIO

                                         MOZO DE CUERDA

Iba yo un día cargado de libros por el pasillo y nuestro sabio Fulgencio me dijo que parecía un mozo de cuerda. La expresión me sonaba a porteador pero no sabía de donde venía.

Definición: El que se ponía en los lugares públicos con un cordel al hombro a fin de que cualquiera pudiera contratarlo para llevar cosas de carga para hacer algún mandado. Los mozos de cuerda iban vestidos con camisa y gorra azul, y con un cordel al hombro.

La pregunta que viene a la mente es para qué querían la cuerda. Pues para atar los bultos y poder llevarlos sujetos y de forma más cómoda.

Sinónimos son: mozo de cordel, porteador y fardero.

A nadie se le ocurre en estos tiempos que cuando lleguemos a una estación con una maleta inmensa se nos acerque alguien para ayudarnos a llevarla por dinero.  Eran otros tiempos, eran otras personas.









sábado, 15 de mayo de 2021

LAS PALABRAS DE FULGENCIO

                                                     CENOTAFIO 

El interés por esta palabra viene de una leyenda que corre por Roma y está relacionada con la muerte del Papa. Dice la tradición que hay un cenotafio en la iglesia de San Juan de Letrán, en Roma, que en el momento que el Papa va a morir comienza a supurar agua y que si acercas el oído puedes escuchar ruidos que se parecen a los tablones de un féretro al romperse. Si ambas circunstancias se dan a la vez, seguro que el Sumo Pontífice la palma. Tal es así que la Curia vaticana cuando ve poco claro el futuro de un Papa manda de tapadillo a alguien a la iglesia para comprobarlo. 

Que tiene que ver esto con la palabra de hoy. Que esa tumba es un cenotafio. Es el cenotafio de Silvestre I el papa a que las maledicencias vaticanas atribuyen un pacto con el diablo. De ahí que se le atribuyan poderes adivinatorios. La palabra cenotafio viene del Del latín tardío cenotaphĭum, y este del griego κενοτάφιον kenotáphion; propiamente 'sepulcro vacío'. 

Es decir, es una tumba en la que no hay cadáver. En origen los cenotafios se erigían para recordar héroes cuyos cuerpos no se habían podido encontrar, aunque en este caso la falta de cuerpo se debe a su transformación en polvo y a la desaparición de éste. 

Si pasáis por Roma podéis meter la mano en el sepulcro y, si sentís la humedad, aguzad el oído. Si escucháis algo, las horas del Papa están contadas. 



                                       CENOTAFIO DE FELIPE II Y SUS ESPOSAS


sábado, 10 de octubre de 2020

LAS PALABRAS DE FULGENCIO

 

                                                              ZARAMPLÍN

Sustantivo masculino. Esta palabra es de uso coloquial se dice a una persona frangollón, chapucero, inhábil, inepto, torpe, remendón, incapaz, chafallón, chambón, desmañado, incompetente y poco arte, habilidad o destreza en una profesión, trabajo, oficio, quehacer o alguna actividad especial. Despreciable, pelagatos, pobretón, mísero, paria o pinchaúvas.

Es curioso como las definiciones pueden ser mucho más duras que lo que sugiere el sonido de las palabras. En mi mente zarramplín suena a cariñoso. A la condescendencia con que un padre miraba al hijo que va con él a aprender las labores del campo o de un oficio.

Estas son las reflexiones de un periodista de La verdad de Murcia sobre la palabra que traemos hoy:

Situada en la última vuelta del diccionario, junto a términos tan huraños y desapacibles como los de la familia de ´zarrapastroso´, si le acercamos el oído nos sonará a vocablo entretenido y juguetón, que nos inquieta con su inicio brusco y arrastrado, pero acaba con un alegre y nítido plin que lo abre a la imaginación. Oyéndolo, nos preguntamos si no será ´zarramplín´ nombre aplicable al niño inquieto y manifacero que corre, salta y todo lo toca, pero con una gracia juguetona que encanta a padres, abuelos y demás familia. Pero tampoco desdeñamos que dé nombre al contorsionista, volatinero o payaso que alegra con su animado trajín la función del circo. Y no nos extrañaría que fuera el joven despreocupado y bohemio, un tanto pícaro, que alegra las fiestas, trabaja poco y con menos se mantiene, aunque lo encontramos en todas las salsas.
Pero abandonemos toda esperanza porque, si lo examinamos bien, nada de este espíritu desenfadado y lúdico encontramos dentro de ´zarramplín´. Bajo su son cantarino está el pelagatos, el pobre diablo, el donnadie que a nadie hace gracia y nadie lo considera ni lo acoge. Y si no hay bastante con esto, vemos cómo cuelga la etiqueta de ´zarramplín´ sobre el hombre patoso y chapucero, que muestra escasa habilidad en su profesión u oficio. Y finalmente, notamos que las obras del tal son, naturalmente, ´zarramplinadas´, chapuzas y ocurrencias sin pies ni cabeza, que poco agradan.
Vean, pues, que del dicho al hecho a veces media un gran trecho; aunque a nosotros plin, porque no.

domingo, 15 de marzo de 2020

LAS PALABRAS DE FULGENCIO

                                                    HIPOCORÍSTICO
Esperábamos que esta vez Fulgencio nos llevara al campo pero ha seguido los derroteros de otra palabra que nos lleva a su alma mater (madre nutricia) La Universidad de Salamanca. Estamos ante otra de esas palabras largas de sílabas y que nunca relacionaríamos con su verdaderos significado.
Se conoce como hipocorístico a los nombres diminutivos, abreviados o infantiles que se usan de forma cariñosa, familiar o eufemística.

Etimológicamente, la palabra hipocorístico es de origen griego “hypokoristikós” que significa “relativo a la caricia”.

En nuestra lengua abundan los hipocorísticos, estas son determinadas palabras cuya formación se debe a una repetición de la misma sílaba. Prácticamente, el hipocorístico se funda en la conjugación de una consonante o grupo consonántico, una vocal o diptongo para luego repetir la sílaba así formada.
Aparte de lo establecido anteriormente, los hipocorísticos también se forman de la siguiente manera:
·        Agregación de los sufijos: ito (a), illa (a), ino (a), entre otros, por ejemplo: Luisillo, Carlitos, Vanesita.
·        Eliminación de una o más sílabas, es el caso de: Jessi, Susi, Ale.
·        Unión de dos nombres, como por ejemplo: JuanMa (Juan Manuel), Juancar (Juan Carlos).
Los hipocorísticos parecen ser, originalmente, creación del lenguaje infantil, o familiar. De facto, el aprendizaje del lenguaje de los niños comienza, en regla, por hipocorísticos. Es el caso de las palabras: mamá, papá, titi, entre otras. En el caso del lenguaje familiar, se observa principalmente en la creación de los diminutivos de los nombres propios, como por ejemplo: Celia (Cecilia), Antonio (Toni), Nico (Nicolás), Kiko (Francisco), Joaquín (Juaco), entre otros.
En conclusión, para la formación del hipocorístico las palabras sufren cierta deformación, siendo muchas veces por diminutivos, y en ocasiones puede tener un origen etimológico distinto al original, como por ejemplo: Pepe para identificar a una persona con nombre de José.
Es de resaltar, que los pseudónimos no deben de ser confundidos con los hipocorísticos, ya que los primeros tienen como objetivo ocultar la verdadera identidad del personaje, es muy usado por escritores, como por ejemplo: J.K.Rowling, usó el pseudónimo de Robert Galbraith, Fernando Pessoa, 

jueves, 5 de marzo de 2020

LAS PALABRAS DE FULGENCIO






                                                  

                                                 LUDIBRIO


La palabra de hoy es de las que hace poner cara de: “Eso no existe. Eso te lo has inventado” Pero existe y se usó.
ludibrio. (Del lat. ludibrĭum).
Sustantivo masculino. Este vocabulario se refiere a un escarnio, desconsideración, arrogancia, desaire, menosprecio, altanería, displicencia, ultraje, orgullo, desdén, vilipendio, repulsa, afrenta, insulto, menosprecio, humillación, mofa, agravio, ofensa, burla, vejación, befa, desdén o injuria, cualquier tipo de acción o acto que hiere a una persona.

Un ánimo esforzado, una conciencia entera, un espíritu valeroso, podrá soportar la contumelia; podrá tener lástima del vilipendio; difícilmente tendrá fuerzas para ser superior al ludibrio

La contumelia nos desprecia. 
El vilipendio nos envilece. 
El ludibrio juega con nosotros…”